Bueno, pues hemos tenido elecciones en el País Vasco, y resulta que por primera vez en la historia de la democracia, el PNV podría quedarse fuera del gobierno. Para que esto pase, deberían ponerse de acuerdo PSE (PSOE), PP y UPyD. Qué emocionante!
Qué emocionante porque parece que por una vez PP y PSOE podrían decidir gobernar de manera conjunta. Porque por primera vez en la historia UPyD jugaría un papel decisivo en la política española. Pero sobre todo, qué emocionante porque la oportunidad que tienen resulta también una responsabilidad para con los ciudadanos que éstos deberán reclamar y juzgar. La oportunidad la pintan calva, pues, y ahora debe plasmarse el acuerdo que tanta gente espera.
Y es que algo que no debería contemplarse es un fracaso en las negociaciones entre los partidos no nacionalistas. El fracaso supondría, en primer lugar, un grandísimo golpe de mano por parte del PNV. En segundo lugar, y más importante aún, supondría la desazón de comprobar que el País Vasco estaría abocado a ser gobernado por los nacionalistas.
Siendo realistas, la única opción que resultaba viable para desbancar al PNV del gobierno, después de su continuado gobierno, pasaba por llegar a esta situación, con mayor o menor holgura, y aprovecharla. Creo improbable que cualquier partido no nacionalista alcance, por si sólo, una mayoría suficiente como para gobernar de modo autónomo.
Entonces, estamos en el escenario deseado por los partidos no nacionalistas después de unas elecciones. Y ahora sólo les falta rematar la jugada y, tras más o menos arduas negociaciones, con el tira y afloja que quieran, y tomándose el tiempo que se les permita, ejercer un saneamiento de la política vasca que inevitablemente favorecerá a la democracia. Eso, o fracasar en el intento, perderse en prerrogativas y demandas, y hacer el ridículo ante la carcajada total de los nacionalistas y especialmente del PNV.
En cuanto a la necesidad y los parabienes de un cambio, os recomiendo este artículo de expansión, en el que se indican algunas de las consecuencias implícitas del gobierno continuado por tantos años del PNV
Sólo queda lo más facil. Que no fallen esta oportunidad.



