11 de mayo de 2009

Bajar los salarios es malo

Pero ¿por qué es eso malo? Después de todo, muchos trabajadores están aceptando recortes salariales a fin de salvar sus empleos. ¿Qué tiene eso de malo?

La respuesta se encuentra en una de esas paradojas que invaden nuestra economía ahora mismo. Padecemos la paradoja del ahorro: ahorrar es una virtud, pero cuando todo el mundo intenta que su capacidad de ahorro aumente radicalmente, la consecuencia es una economía deprimida. Padecemos la paradoja del desapalancamiento: reducir la deuda y sanear los balances generales es bueno, pero cuando todo el mundo intenta vender valores y saldar deudas al mismo tiempo, la consecuencia es una crisis financiera.

Y, dentro de poco, podríamos enfrentarnos a la paradoja de los salarios: los trabajadores de una empresa pueden contribuir a salvar sus empleos accediendo a cobrar sueldos más bajos, pero cuando los empresarios en todos los sectores económicos recortan salarios al mismo tiempo, la consecuencia es un aumento del paro.

Así es como funciona la paradoja. Supongamos que los trabajadores del grupo XYZ aceptan un recorte salarial. Eso permite a la dirección de XYZ bajar los precios, lo que hace que sus productos sean más competitivos. Las ventas aumentan y más trabajadores pueden conservar su empleo. Así que se podría pensar que ese recorte salarial hace aumentar el empleo, lo que es cierto en el caso de la empresa en concreto.

Pero si todo el mundo recorta los sueldos, nadie obtiene una ventaja competitiva. Así que los salarios más bajos no benefician en nada a la economía. Por el contrario, la caída de los sueldos puede empeorar los problemas de la economía en otros frentes.

En particular, la reducción de los salarios, y por tanto, la reducción de los ingresos, agrava el problema de la deuda excesiva: las letras mensuales de la hipoteca no bajan como la nómina. Estados Unidos se metió en esta crisis con una deuda hipotecaria que, expresada como porcentaje de los ingresos, era la más alta desde los años treinta. Las familias tratan de reducir esa deuda ahorrando más de lo que lo han hecho en una década (pero, puesto que los sueldos bajan, es como intentar dar en una diana que se mueve). Y a medida que aumenta la carga de la deuda, se hunde más el gasto de los consumidores, y eso hace que la economía siga deprimida.

Las cosas pueden empeorar aún más si las empresas y los consumidores prevén que los sueldos seguirán bajando en el futuro. John Maynard Keynes lo expresó con claridad hace más de 70 años: "Las consecuencias de esperar que los salarios vayan a reducirse, por ejemplo, un 2% durante el próximo año son aproximadamente las mismas que tendría un aumento del 2% en la cantidad de intereses a pagar durante el mismo periodo". Y un aumento del tipo de interés efectivo es lo último que esta economía necesita.

 

Extraído de El País.Ver artículo completo

 

4 Comentarios al Respecto:

Jackeline dijo...

Hola
Estuve visitando tu Blog y está excelente, super te felicito.
Me encantaría colaborar contigo, añadiendo tu blog a mi directorio.
Si lo deseas no dudes en escribirme a jackiesj0801@hotmail.com
Te deso mucho éxito con tu blog.
Un beso
Jackie

Candidatos Congreso dijo...

Que buen post. Les recomiendo ingresar a Elecciones Colombia, una página web de elecciones dedicada no solo a los temas de las elecciones presidenciales, está página también trata todo sobre candidatos, encuestas y todo lo relacionado con las elecciones de 2010.

Átira dijo...

Hay otra forma de bajar el salario que todos los empresarios adoptan con entusiasmo, mantienen el salario del tabajador pero le sacan el doble trabajo. Esto puede que no genere más paro, pero tampoco lo elimina y la hora trabajada vale mucho menos porque es mucho más larga. Dentro del ciclo económico desconozco la cadena de efectos y el resultado final, pero como siempre, pagan justos por pecadores

Gregor dijo...

Te equivocas. En una economía cerrada sería cierto lo que dices, pero en una abierta como la española las consecuencias serían muy diferentes. La competitividad se mide a nivel internacional, por lo que la bajada de precios haría nuestros productos mas competitivos y aumentaría las exportaciones, que es de lo que se trata, de crear un mercado exterior que no dependa solo del turismo.