26 de octubre de 2008

¿Cómo funciona lo de los Mercados Regulados? Ejemplo práctico:

(ESTE TEXTO NO ES MÍO. LO RECIBÍ POR MAIL Y ME GUSTÓ. ESPERO QUE A VOSOTROS TAMBIÉN)



Una vez llegó a un pueblo un señor muy bien vestido. Se instaló en el único hotel que había y puso un aviso en la única página del periódico local diciendo que estaba dispuesto a comprar cada mono que le trajeran por 10$.

Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos.


El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a 10$ cada uno sin rechistar.


Como quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés. Entonces el hombre ofreció 20$ por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.



Nuevamente, fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a 25$. Los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.

Llegado este punto, el hombre ofreció 50$ por cada mono pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejaría el negocio de la compra de monos a cargo de su ayudante.


Una vez que el hombre se fue a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles:



- Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes todos estos monos por 35$ y cuando mi jefe regrese de la ciudad, se los venden ustedes por 50$ cada uno tal y como ha ofrecido.


Los campesinos juntaron todos sus ahorros, compraron los miles de monos que había en la gran jaula y esperaron el regreso del 'jefe'.


Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.


A partir de ahora ellos ya tienen una noción mas clara de cómo funciona el Mercado de Valores y la Bolsa… ¿y tú?

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23 de octubre de 2008

Vamos de Presupuestos


Hace poco leí que Zapatero pactaba con el PNV la aprobación de los presupuestos a cambio de una licencia de móviles.


El desarrollo de la noticia, según la encuentro en expansión, es la siguiente: Erkoreka y Zapatero han acordado que el gobierno le concederá al País Vasco potestad para otorgar una licencia autonómica de móviles, mientras que por su parte, el PNV aprobará los Presupuestos Generales del Estado propuestos por el Gobierno.


La noticia tiene muchas reflexiones que hacer pero voy a quedarme con una hoy.



El PNV, como el resto de los partidos diferentes al Gobierno, no estaba de acuerdo hasta hace una semana con los Presupuestos Generales del Estado.


Hace un par de semanas, leyendo la prensa, se veía cómo el PP argumentaba sobre los presupuestos que éstos eran irreales, sin especificar por qué exactamente. El resto de partidos, directamente anticipaban su oposición, también sin fundamento, pero sí con condición. Las noticias eran algo así como el BNG condiciona su aprobación a los Presupuestos a que se destinen fondos a la A6. CiU los aprobará si se cumple con lo previsto en el Estatut.


Pero, ¿Cómo pueden los partidos condicionar una cosa a la otra, cuando no guardan relación directa aparente?¿Qué narices tiene que ver el Estatut, o la licencia de móviles, con el contenido de los presupuestos?



Imaguno que quien lea esto dirá, "nada, pero no sé por qué te extrañas, siempre pasa igual".


Ya, pues siempre será igual, pero no me resisto a decirlo, siempre estará igual de mal. Y como me quedo más contento contándolo al aire, pues allá va.


Habría que entender de la noticia que el PNV, que hasta ahora no estaba de acuerdo con los Presupuestos del Estado, lo está ahora. ¿Qué ha cambiado en los presupuestos de antes a ahora? Nada. Ninguna influencia, y menos de carácter definitivo, tiene la contraprestación pactada con los Presupuestos que había que aprobar.


Entonces, lo que ha sucedido es que el PSOE le ha COMPRADO la aprobación de los Estatutos al PNV. El precio, una cesión más de competencias al País Vasco.


Una de las cuestiones que más me asquea de la política es su desnaturalización, quiero decir, que la política no es lo que debería ser.



Actualmente vivimos una política de resultadismo, de compincheo, de falta de formación y de valores por parte de los políticos (comparado con otras épocas históricas, donde siempre he tenido la sensación de que había un sentido de responsabilidad y honorabilidad, siquiera presunta, en el cargo que se ocupaba), y de cada vez menos interés por los ciudadanos . Pero, sobre todo, es la era de la política de imagen, la comercial y la publicitaria.


Ahora, por ejemplo, un partido decide que "no vende" y que "no es bueno para su imagen" el recibir enmiendas a unos Estatutos. Opina que da mejor imagen el que los mismos sean aprobados "as is", aunque sea pagando un precio extra-estatutario. Además, supongo que les resultará mucho más cómodo el ahorrarse justificar unos presupuestos que cuesta un gran trabajo defender. De hecho, no estoy seguro del grado de profundidad con el que Zapatero en persona conoce los Presupuestos. Temo (sospecho y temo) que no demasiado o, al menos, no tanto como debería.


Entonces, si con un pacto se ahorran discutirlo, y algunos incluso estudiarlo, pues mejor. Y si encima esto les ahorra también modificaciones, alternativas o discusiones que les eviten sentirse omnipotentes, pues también mejor.



Por otra parte, está el PNV. El PNV, en lo que ahora me interesa centrarme, lo veo como un partido "ombliguista", centrados en su territorio y desinteresados hacia lo exterior a él. Además, y como el resto de partidos, también es resultadista y gusta de la mercadotecnia.



Tiene por esto claro que, en su "mercado", discutir acerca de si los Presupuestos son más o menos sociales, más o menos realistas o, en definitiva, más o menos acertados, no le hace ganar ni perder "cuota de mercado". Lo que sí "vende" es conseguir más competencias para Euskadi y promocionar lo propio.



En resumen, hay un partido que pretende evitar el debate en todo lo posible, y hay otro que pasa del debate, especialmente si gana algo con esto.



El resultado, ya lo conocemos.


Sin embargo, creo que la política debería ser otra cosa. Creo que ningún partido debería renunciar a debatir sobre los presupuestos, ni mucho menos vender su voto. Ningún partido debería tampoco comprar un voto, sino ganarlo tras convencer al votante; y tampoco debería entregar una competencia estatal sin necesidad, razón ni debate.


Todos los políticos de nuestro tiempo tienen una responsabilidad inherente a su puesto que dejan a un lado con una insolente por cuestiones de interés no público. Y este es un gran problema, acaso el mayor, para nuestro sistema social.



Estas últimas elecciones la prensa llamaba la atención sobre gente que vendía su voto por internet. La legislación electoral prohibe estas prácticas, para salvaguardar la naturaleza de la democracia. No obstante, nuestros políticos comercian con sus votos pública e impunemente y hasta con aplausos por algunos. No faltará quien alabe al PNV por saber "negociar" competencias, y quien felicite al PSOE por haberse llevado el gato al agua. Y para colmo, la sociedad, nosotros ni nos inmutamos.



Una de las grandes victorias de los políticos de nuestro tiempo ha sido el haber conseguido desvincularse del interés del ciudadano de a pie. Han logrado que la sociedad asuma sin inmutarse su malhacer, a base de tenernos asqueados, aburridos y sumisos.



Un día habría de aparecer un Jesucristo en el Templo de los Congresistas, y para abochornarles por su pérdida de valores... pero eso será en otro mundo. En el nuestro, seguro que este Jesucristo impondría una dictadura en cuanto se diese cuenta de que había ganado cuota de mercado.
























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20 de octubre de 2008

El Dilema del Prisionero

Hace tiempo leí un articulillo sobre lo que se conoce como "Teoría de Juegos", apartado de las matemáticas en el que se estudia el proceso de toma de decisiones en situaciones concretas para realizar previsiones de comportamiento y analizar la opción óptima.

Este es un ejemplo de situación, conocida como el Dilema del Prisionero:

El supuesto describe la situación de dos sospechosos de un crimen que han sido arrestados por la policía. En el interrogatorio policial, a los dos sospechosos se les exponen sus alternativas: Si los dos confiesan, cada uno será sentenciado a tres años de prisión. Si sólo uno de ellos confiesa, éste quedará libre de pena por testificar contra el otro, y el otro cumplirá diez años de pena. Si ninguno confiesa, los dos serán condenados por un delito menor, y deberán cumplir una pena de sólo un año de prisión.

La previsión que realiza la teoría de juegos sobre la anterior situación es la siguiente: Si el primer sospechoso confiesa, el segundo preferirá también confesar, para reducir su pena de 10 a 3 años. Si el primer sospechoso no confiesa, el segundo seguirá prefiriendo confesar, porque así evitaría la pena de un año, y saldría liberado. Entonces, el segundo sospechoso va a confesar siempre.

Del mismo modo, el primer sospechoso va a confesar siempre, sin importarle lo que haga el segundo.

El resultado, ambos sospechosos obtendrán tres años de pena.

Sin embargo, aunque este es el resultado evidente del análisis de la situación, a nadie se le escapa que existe una solución mucho menos grave para los sospechosos, que habría sido no confesar ninguno de los dos. Es decir, si tomamos la suma de las penas, no desde una perspectiva personal de cada uno de los sospechosos, sino en su conjunto, vemos como el actuar de un modo diferente uno de otro supone 10 años de condena. El actuar de modo conjunto, confesando ambos, supone 6 años de condena, y el actuar conjuntamente sin confesar, supone 2 años de condena.

En el Instituto de Las Llamas, en Santander, tuve un profesor de ciencias naturales, Fernando Fernández Tejero, que nos hizo entender el funcionamiento de esta teoría en el marco de los compromisos internacionales de reducción de contaminación. Nos planteó un juego en el que grupos de clase representaban países, que se unían en convención para ponerse de acuerdo en cuanto a la política de emisión de gases. Acto seguido cada país se reunía y decidía si cumplía lo que había prometido. El avance era medio en el caso de que todos decidieran contaminar poco, y lo cumplieran. Pero aquel que decidía incumplir, se ganaba un avance elevado, y hacía dejar de avanzar al resto.

En todo el desarrollo de la partida, en ninguna ocasión hubo un pacto que se cumpliese por todos los grupos, puesto que no existía sanción por incumplimiento, de modo que fueron los más incumplidores los que más beneficios obtuvieron al final de la partida.

Este es sólo un ejemplo, un teorema, pero tiene muchísimas situaciones prácticas en las que aplicarse. En wikipedia se mencionan ejemplos de la vida real como una carrera armamentística, en la que hubiera que ponerse de acuerdo para reducir el gasto militar, y en la que uno de ellos saldría muy perjudicado de cumplir el acuerdo si el otro no lo hiciera, mientras que el otro sale beneficiado. El cumplimiento del protocolo de Kioto es otro de los ejemplos en los que podría aplicarse esta teoría. También en el sistema impositivo de un país. Si todo el mundo pagase sus impuestos, estos serían menores para todos, y nadie sacaría una ventaja extra por ser incumplidor. Supongo que el fracaso del comunismo guarda también relación con este tema.

Son todas ellas situaciones en las que la mejor opción para todo el conjunto es diferente de la mejor solución para cada uno de los participantes. Lo más curioso de estos juegos es que, aunque existiera una gran mayoría de participantes que optase por la búsqueda del equilibrio eficiente, basta con que una minúscula minoría opte por su beneficio individual para romper este equilibrio de modo definitivo.

Creo que uno de los motivos principales por los que un participante opta por su beneficio individual antes de por la estrategia más eficiente para todos es la desconfianza que cada uno tiene en que el resto vaya a cumplir con la misma estrategia óptima. La mentalidad es algo así como "antes de que alguien me la juegue, se la juego yo". Y con eso, todos los participantes están fastidiados. Como se diría en la Biblia, pagan justos por pecadores. Y, la suma absoluta de rendimiento es menor, aunque mucho mayor para el que ha escogido jugársela al resto.

Kant, con su imperativo categórico , expuso a la perfección el sistema por el que debía moverse la ética de cada persona. Es un sistema en el que se pide que uno mismo se abstraiga de su individualidad, y se contemple a sí mismo como un individuo en sociedad. Propone que la pregunta que se haga cada uno a la hora de decidir cómo actuar sea algo así como "¿Cuál debería ser la opción de todo el mundo ante esta situación?". No cuál es la que más me conviene, sino cuál conviene para hacer funcionar de modo óptimo a la sociedad. La quiebra del imperativo categórico es la quiebra de la eficiencia en la teoría de juegos, y la quiebra del potencial de evolución de toda nuestra sociedad.

Y con esto, la evolución del mundo está lastrada por esta desconfianza que hace que las personas prescindan del bien común para optar por el bien individual.

A veces imagino una sociedad tan evolucionada (o tan sencilla) que tuviese perfectamente asumido el imperativo categórico, y la opción de la eficiencia en teoría de juegos, tanto en la legislación estatal como en la ética de cada ciudadano. Las hormigas y las abejas lo hacen, si bien de un modo no consciente, por lo que no les atribuiré mayor mérito.

Una sociedad actuase de un modo coordinado, prescindiendo de intereses individuales, tendría que estar plena y totalmente integrada por individuos que fuesen capaces de apreciar la belleza de formar parte del proyecto, que se viesen recompensados por el reconocimiento del honor que supone tener una ética perfecta, y que esa recompensa les reportase más que los beneficios del incumplimiento.

Pero el honor, la honra y la ética, parecen harto devaluados en las fechas en las que vivimos.

Podría pensarse en a alternativa con la que venimos funcionando cuando falta concienciación social, que es la legislación. Pasaría por imponer unas penas tan grandes que consiguieran disuadir a las personas de actuar de modo "antisocial". No obstante, las sanciones existen ya, y su efecto disuasorio alcanza siempre un límte de actuación que dista del 100% de la población.

La conclusión, para no alargar más el artículo, es simple: Estamos aviados. Qué rabia.

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13 de octubre de 2008

¿Amnistía fiscal España?

Se rumorea últimamente que desde el Gobierno se están planteando la posibilidad de ofrecer una amnistía fiscal en España. Es decir, permitir que los ciudadanos puedan blanquear todo el dinero negro que puedan tener en sus manos sin que se les haga preguntas.

La idea se les ha ocurrido al pensar en la cantidad de billetes de 500 que andan sueltos por España, que dicen que es el 25% del total de la Unión Europea. Los cálculos dicen que su importe sería parecido al de las cantidades destinadas por el Estado a comprar los activos financieros que se comentan en el post anterior. Es decir, algo así como un 5% del PIB español.

Los inspectores de hacienda y la Agencia Tributaria se oponen frontalmente a la propuesta.

No sería la primera vez que en España se realiza una amnistía fiscal. En 1991, el PSOE ya orquestó un sistema de compra de bonos del Estado llamados Deuda Pública Especial, que, con un tipo de interés irrisorio (un 2%, en tiempos en los que los tipos rondaban el 13%), se convirtieron en un eficaz instrumento de blanqueo de dinero. Esta era su única razón de ser, y el único dinero que se invirtió en ellos fue el dinero negro. El depósito era opaco fiscalmente, y había que mantenerlo durante seis años, con lo que en el momento de su salida, cualquier eventual delito fiscal habría prescrito.

Las cifras que se manejaron entonces como blanqueadas por este sistema fueron de 808.000.000 ptas o, lo que es lo mismo, unos 5.000 millones de euros. Desconozco el porcentaje del PIB que supuso.

Al margen del análisis de la liquidez que se obtendría con la entrega de todos esos billetes de 500€ al banco o al Estado, y de las connotaciones éticas que tiene el ponerle una alfombra roja a quienes han esquivado su deber de colaboración con la sociedad para que aparezcan ahora como salvadores de la economía, creo que hay otro matiz que debería considerarse.

Ya hemos comentado en este blog la escasa concienciación ciudadana acerca de las obligaciones fiscales. La mitad de los empresarios españoles considera justificable el fraude fiscal. Si ahora se les ofrece, por segunda vez, la posibiliad de blanquear cómodamente el dinero negro que tengan, los empresarios podrían comenzar a contar con ello como una medida recurrente, lo que reforzaría la impresión social de que "defraudar compensa".

En segundo lugar, una amnistía fiscal en tiempos actuales debería partir de un análisis completo de las consecuencias de la amnistía de 1991. La misma fue considerada exitosa, puesto que con ella se inyectó una gran cantidad de liquidez en las arcas públicas, que es lo mismo que se quiere conseguir ahora.

No obstante, habría que tener en cuenta qué pasó en el momento del vencimiento de las Deudas Públicas Especiales, el 28 de junio de 1.997. En ese momento, los 800.000 millones de pesetas, ya blanqueados, volvieron a manos de sus propietarios. Estos, al recibirlo dijeron: OK, ¿y ahora qué hago con esto?.

Sabido es que el negocio de la vivienda, en primer lugar, uno de los destinos preferidos para los inversores españoles, por esta cultura que tenemos de que la casa es una inversión segura y el resto pueden fallar. Y además, es uno de los negocios que resultan más propicios para la circulación de dinero negro.

A mediados del año 1997, aconteció en España un boom inmobiliario que generó una espiral de aumentos en el precio de la vivienda que no se ha frenado hasta el presente año.



Es precisamente la vivienda, el mercado inmobiliario, y la hinchazón de precios infinita de la edificación, la que ha propiciado que en España se haya acabado concentrando el 25% de los billetes de 500€ de la Comunidad Europea en España.


Entonces, diez años más tarde de la entrada en circulación del dinero negro-blanqueado, y exactamente el mismo tiempo después del boom inmobiliario, el Estado se plantea de nuevo blanquear dinero negro.

No se si entenderlo del siguiente modo: ¿vamos a proclamar una amnistía fiscal para blanquear el dinero negro que se ha generado con el boom inmobiliario que surgió a la vez que se puso en circulación el dinero blanqueado en 1991?

¿Con el mismo sistema? ¿Con unas cantidades diez veces mayores? ¿Qué pasará entonces cuando estos 50.000 millones de euros se vuelvan a poner en circulación?

No se si los la puesta en circulación del dinero blanqueado y el boom inmobiliarioguardan una estricta relación causa efecto, pero sí os diré que apuntaré en mi calendario (plurianual) como inversión necesaria la de comprar inmuebles justo antes de que se pongan en circulación las cantidades blanqueadas esta vez. Menudo negocio!

Y tengo claro también que la mitad de los empresarios españoles se reclinarán en su silla, con la sensación de haber tenido la razón todo este tiempo, al pensar que defraudar a hacienda no es algo malo.




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9 de octubre de 2008

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¿Cómo va la crisis?

Hace tiempo que no escribo. Espero que esto no acabe siendo uno más de los blogs abandonados que pasan por internet.

Para evitarlo, aquí va una reflexión sobre la "Mayor Crisis Económica de Nuestros Tiempos", tema ostentoso y tan recurrente para cualquier conversación en la actualidad como otrora lo fueron las olimpiadas, España campeona del mundial, y perennemente lo es el tiempo o la familia.

Hace poco se han reunido los presidentes de los países de la Comunidad Europea, y han decidido que ampliarán el fondo de garantía de los depósitos de los particulares por el dinero que tengan ingresado en los bancos. Han puesto un mínimo de 50.000€ en cada país.

España, por su parte, ha decidido ampliar el fondo a 100.000€. Perfecto. Me encanta que me garanticen la seguridad de del dinero que tenemos en los bancos (aunque en mi caso personal quizá si me hubieran garantizado 5.000€ o menos habría sido suficiente). Solbes dijo que, en todo caso, esta medida no era necesaria en España, porque no tenemos problemas en los bancos.

Por otra parte, el Estado decidió también la creación a cuenta del Tesoro de un fondo de 30.000 millones de euros, ampliables a 50.000 millones, para la adquisición de "activos de máxima calidad" con el fin aportar liquidez al sistema. A continuación, se apresuró a decir que es una medida que tampoco era necesaria: "precisó que la decisión no responde "a un programa de apoyo a los entidades financieras por razón de solvencia", ya que en la actualidad "no hay necesidad de este tipo de actuación", ni contiene ningún "concepto de ayuda"", según la noticia.

Este fondo servirá para la compra de activos como préstamos hipotecarios o a pymes, que, según asegura Zapatero, "Las entidades financieras que voluntariamente quieran podrán venderle activos de máxima calidad y sin riesgo".

Llama la atención la insistencia de los políticos en afirmar que estas medidas, la segunda bastante drástica y onerosa para las arcas del Estado, resultan innecesarias, en un momento en el que bancos de todo el mundo se encuentran al filo del acantilado, y nosotros afirmamos que los bancos españoles son los mejores y más seguros del mundo, paradigmas para el resto.

Tengo un amigo que trabaja en el Banco de España. Recuerdo que, allá por mayo del año pasado, y antes de la llegada a Europa de "La Madre de Todas las Crisis" analizaba con agudeza los mensajes de tranquilidad que por entonces hablaban de que no habría una bajada drástica en el precio de la vivienda sino un aterrizaje progresivo. Él se reía irónicamente y me preguntaba por qué el Banco de España mandaba mensajes de tranquilidad si realmente no había un problema, y por qué no se hablaba de mensajes de tranquilidad acerca del precio de la leche, los móviles o las manzanas.

Retomo ahora ese análisis para constatar que actualmente comprobamos como nos llega de nuevo un mensaje de tranquilidad por parte de las administraciones. Nos dicen que no hay motivo para preocuparse. Pero no paran de adoptar medidas para detener el problema que nos dicen que no hay. Como un médico que le dice al paciente que no tiene nada, pero va pidiendo hora al cirujano para la operación.

¿Qué hemos de pensar, entonces? Pues no lo sé. Siempre había creído que la banca española era una de las mejores del mundo, y creo que no ha cometido los excesos de la de otros países. Hace unos pocos años estuve en Inglaterra haciendo un curso de economía de inversión, y aún recuerdo cómo el profesor insistía en el bien hacer de la banca española, y en que era uno de los mejores valores que podía exportar España al resto del mundo.

No obstante, el intentar mantener que los bancos españoles se mantendrán mientras los del resto del mundo, de un mundo globalizado como es el nuestro, caen uno tras otro en esta la Crisis Definitiva del Capitalismo Exacerbado, creo que empieza a resultar difícil. Resulta difícil de creer la solidez de la banca española, también, al comprobar que los propios bancos españoles no se fían unos de otros. Esta ha sido una de las causas principales(causa que también tiene sus causas, no olvido), de la caída de la economía, tanto en España como en el mundo. Entonces, si los bancos españoles no se fían unos de otros, y no circula el dinero en el mercado interbancario, tampoco en España, ¿Cómo se puede uno fiar de ellos? Como en uno de esos dichos que tan bien suenan, podríamos decir que la confianza de los demas empieza por la de uno mismo. Si los bancos no confían en ellos, no se puede esperar que los ciudadanos de a pie lo hagamos.

Los bancos, españoles y mundiales son conscientes de que se encuentran en la actualidad en situación de riesgo. El riesgo de la banca procede, en su gestación, cuando se empieza a tensar la cuerda por los impagos de los créditos que conceden, pero alcanza su cúlmen cuando pierde la confianza de sus inversores. En ese momento es cuando se rompe la cuerda, sin posibilidad de sutura. Y es precisamente cuando uno comprueba los esfuerzos que están haciendo, tanto los bancos como el Estado, para que no perdamos la confianza en los bancos, el momento en el que uno se replantea esta confianza.

Medidas como la de asegurar los depósitos en los bancos, y dotar de liquidez los mismos, afirmando a continuación que realmente los bancos no lo necesitaban, lo cierto es que dan mala espina. Cuando una oposición como la española no se opone a que el estado gaste una burrada de dinero en algo que declara que no se necesita, queda claro que, con lo difícil que resulta que el partido gobernante y el de la oposicion coincidan en algo, y si ahora lo hacen, no es precisamente porque no haga falta.

Y si realmente sí hace falta, estamos en un buen lío que los libros de historia recordarán después de que todos nosotros nos hayamos ido.

¡Ardo de curiosidad por saber cómo acaba esta película!

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